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Santo Tomás de Aquino, teólogo dominico, nació de
familia noble en el castillo
de Roccasecca,
cerca de Nápoles (Italia), en 1224 ó 1225. De niño,
fue oblato con los monjes benedictinos en Monte
Cassino. Entre 1239 y 1244 estudió en la Universidad
de Nápoles, donde conoció a la orden
de los predicadores (dominicos), a la que se unió con la oposición
de su familia. Su madre lo retuvo confinado durante más de un año
para hacerlo desistir de su propósito, sin éxito. En 1245
viaja con los frailes dominicos a estudiar a París (Francia). Allí
permaneció por tres años, hasta que se traslada con San
Alberto Magno a Colonia
(Alemania), donde fue ordenado sacerdote. Desde 1252 hasta 1259 enseña
en la Universidad de París y comienza a redactar una de sus principales
obras, la Suma Contra Gentiles. Durante los diez
años que permanece en diversas ciudades italianas (Nápoles,
Orvieto, Roma, Viterbo), termina esa obra, comienza la Suma
Teológica, enseña en la curia pontificia y en estudios
dominicos. Desde 1269 hasta 1272 vuelve como maestro de teología
a París; luego, es enviado como regente al convento dominico de
Nápoles. El 6 de diciembre de 1273, tras una experiencia mística
durante la celebración de la Misa, deja de escribir y enferma.
Muere el 7 de marzo de 1274, en Fossanova,
mientras iba de camino al Concilio
de Lyon. Fue canonizado en 1323 y nombrado Doctor de la Iglesia en
1567. En 1880 es declarado patrono de las universidades y escuelas católicas.
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